jueves, 24 de mayo de 2007

ArTícULo

Un poquito de propaganda

Miles de anuncios nos bombardean cada día intentando convencernos de algo, de aquello a lo que el anunciante le conviene. Pero no voy a hablar de mensajes publicitarios cualesquiera, sino de la propaganda política. Esa propaganda que en estos días nos está colapsando, que si Monteseirín, que si Zoido, que si Villar, y cada uno con su rollo “Haremos más”, “Garantía de Gobierno”, etc, etc.
Pero remontémonos en el pasado, concretamente en la Segunda República española, pues supuso un período de singular enfrentamiento político entre la derecha y la izquierda, en el cual la propaganda desempeñó un papel fundamental en el deseo de influir en la opinión pública y ganar adeptos para las respectivas causas. Muchos fueron los medios
utilizados para hacer llegar a la población sus mensajes, entre los que estaban la prensa, la radio, los carteles, los libros, las hojas, los folletos, las pintadas en las paredes, incluso las octavillas lanzadas desde avionetas en los períodos electorales. Todo con tal de ganar.
Pero sin duda el medio esencial de propaganda fue la prensa, donde las diatribas propagandísticas y periodísticas del que estaba en la oposición no eran sólo críticas a la labor gubernamental, sino con frecuencias desestabilizadoras e insurreccionales; asimismo el que estaba en el poder empleaba los mismos métodos para acallar al contrario.
Métodos “poco limpios” que aún hoy día se siguen utilizando, incluso con mayor desfachatez. Métodos utilizados con un único fin: el poder. Las ansias por ganar, con el objetivo de mandar y manejar.
Casos que llevan a olvidar quien eres y de donde vienes, como es el caso de los gemelos gallegos José Manuel y Luís Cendán, que de ser uña y carne han pasado a no mirarse a la cara, y todo por obtener la alcaldía de Ares. Vergüenza les tendría que dar, pero así está la vida.

Fito Soldadito marinero

lunes, 21 de mayo de 2007

VíDEoS

"VoLvER" de Pedro Almodóvar